Fam. Victoria Ledezma

Nuestra perrita María necesitaba un lugar donde quedarse durante nuestra luna de miel, y encontrar el lugar adecuado resultó todo un reto porque ella era un perro muy especial (sumamente territorial, a veces agresiva e impredecible). Por experiencias pasadas sabíamos que corríamos el riesgo de que María no sería bienvenida una segunda vez en DoggyPark. Sin embargo, se fue aquella vez y regresó MUY BIEN. Nos sorprendió como reconocía y sigue reconociendo el liderazgo de Mauricio. A partir de entonces llega la camioneta de DoggyPark y nuestra María salta por voluntad propia al interior. A lo largo de los años hemos usado su servicio de pensión y también hemos reforzado el entrenamiento de María.

Reconocemos la magnifica habilidad de Mauricio para tratar a los perros como María y le agradecemos mucho a DoggyPark por todos estos 7 años.